Arancibia, De Paul, Monzón, Leiva y Rodríguez. Lo destacable de la “U” en el debut.

La “U” comenzó su segundo semestre competitivo ayer en el Nelson Oyarzún de Chillán, de la mejor manera en términos de resultados. Iniciar la llave con una ventaja de 2 a 0 en calidad de visitante siempre es un buen ‘colchón’ para el cierre de la misma, programado para este sábado a las 18:00 horas en el nacional.

Fue un partido de una dinámica sorprendente. Daba la impresión en ciertos momentos que ambos equipos estaban ansiosos de volver a un torneo por los puntos, de poner en la cancha lo practicado en sus pre-temporadas y de ganar alguna ventaja ante su rival. Las recientes incorporaciones por su parte – desde el propio DT de Ñublense hacia arriba – le daban un tono de expectación adicional al cotejo. Por la “U”, iniciaban por primera vez un match con la azul Rafael Caroca y Francisco Arancibia. De dispar rendimiento ambos. El ex Iquique no mostró mayores luces y habrá que esperar por un mejor rendimiento del mediocampista que, a juicio de quien escribe, cede un espacio para cuando esté listo físicamente y futbolísticamente Felipe Seymour, en lo que deberá ser una disputa por la titularidad en ese sector del campo de juego.

El caso de Francisco Arancibia, fue diametralmente opuesto. Pareció estar aún jugando en O’Higgins. El mismo desparpajo, la misma intención, la misma generosidad para estar arriba y abajo recuperando balones. Como si hubiera sido jugador de la “U” desde hace mucho tiempo. La excelente concreción de un muy bien elaborado primer gol, llegando en posición de centro-delantero, acredita lo bien ‘metido’ en el ritmo del partido que estuvo el actual ‘19’ azul. Temprano para aseverarlo pero queda la sensación, inicial al menos, de que en este caso la gerencia técnica se anota un acierto.

El resultado, y particularmente la mantención por varios minutos del 1-0 parcial, fue en gran parte responsabilidad de Fernando De Paul. Poco se puede escribir en términos de sorpresa por el rendimiento de quien tuvo la misión de suplir al titular Johnny Herrera, porque las características como arquero del ex San Luis son ya plenamente conocidas y dan prenda de garantía a la hora de confiarle el resguardo de la portería azul. No menos de 3 intervenciones ‘al límite’ de De Paul, hicieron ahogar las opciones de empatar del dueño de casa chillanejo. Destacable lo del portero.

Rescatable además, y mucho, lo que hizo en la cancha el juvenil Yerko Leiva, de buena evaluación a juicio personal. Generoso para contribuir en la marca en mediocampo, una zona que naturalmente no es la suya, gran dinámica para ir arriba buscando asociarse con los delanteros y atrevimiento para jugarse opciones personales a partir de un muy buen despliegue, podrían ser una síntesis de lo que el canterano, ya no un desconocido para nosotros, mostró como carta prometedora de presentación para lo que sea su participación en el Torneo de Transición que se avecina, y en la presente Copa Chile.

Otro que mostró buena dinámica y que tuvo directa participación en la apertura de la cuenta con un muy bien medido centro para habilitar a Arancibia, además de convertir por la vía del tiro libre el segundo tanto, fue L. Fabián Monzón. En el caso del lateral argentino, parece haberse propuesto ponerle problemas al DT Hoyos al momento en que Jean Beausejour esté disponible para retornar, en la definición de quién será el lateral izquierdo. Tal vez sea la gran oportunidad para quienes queremos ver más arriba en la cancha al seleccionado nacional, haciendo una línea con un Monzón más dedicado a la marca a sus espaldas.

No es posible dejar de lado en este análisis el buen rendimiento de Matías Rodríguez, aunque parezca reiterativo. Dejó la idea que no había existido receso, ni vacaciones, ni pre-temporada para el nuevo ‘6’ de la “U”. Recorriendo toda la banda derecha, llegando a pisar frecuentemente el área rival, con un gran ritmo y siempre siendo opción para la salida agresiva ofensivamente hablando, lo de Rodríguez debe quedar también registrado dentro de la bueno exhibido ayer en la, aún, octava región.

Pero tampoco es posible ignorar o dejar de mencionar los puntos bajos del equipo, en un tema que desafortunadamente es reiterativo y que los encargados de estructurar el plantel no parecen ver. Para el caso específico del gerente deportivo Ronald Fuentes, un especialista en esta zona del campo de juego, resulta casi imperdonable que no le parezca evidente que Alejandro Contreras está muy lejos de ser el hombre de alternativa en labores de defensa central que la “U” necesita. Ahí hace falta otro que lo supere en jerarquía y que corrija, de una vez por todas, el tremendo daño que le hizo al plantel el entonces “todopoderoso” Sebastián Beccacece al forzar el trueque con Palestino entregando el pase (más dinero adicional) de Benjamín Vidal. Si no está disponible Gonzalo Jara, Contreras NO es opción para un equipo como esta ”U” y eso ha quedado demostrado una y otra vez.

Cosa similar sucede con Leandro Benegas. Ayer jugó nominalmente como dentro-delantero. Pero busquen imágenes y traten de encontrar la ubicación de Benegas en el gol de Arancibia. No llega, no retiene un balón, no sabe jugar a espaldas del arco, no cabecea, no habilita a los extremos…, que es lo que caracteriza a un delantero goleador como el que la “U” necesita. Benegas no tiene ninguna de esas características, y ocupa un lugar en la cancha (además de un cupo de foráneo) que bien podría haber sido utilizado desde el inicio con el juvenil Nicolás Guerra.

Como el partido se ganó, puede quedar la idea que está todo Ok. Pero no debemos dejar pasar los malos rendimientos, básicamente porque son majaderamente reiterados. A esperar que el DT haya apreciado y valorado tales deficiencias y que para este sábado reaccione porque aún hay tiempo. Para buscar alternativas y para incorporar lo que al plantel aún le hace falta. Demasiada falta.

#VamosAzules

Por Jaime Aguirre Dueñas, @jaimeagUirred, para www.100x100azules.cl

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